En la búsqueda de la felicidad el ser humano opta por dos caminos distintos, que llevan no obstante al mismo fin: la evasión del dolor. Estos dos caminos son: 1- La dureza de corazón: insensibilidad y ausencia de sentimientos o involucramiento de las emociones ante cualquier persona o circunstancia, y 2- El sentimentalismo: la evasión de la realidad, del dramatismo de la vida, y de la responsabilidad, a través de la sustitución de la acción por la emoción. Contrario a lo que podría pensarse, la consecución de la felicidad es posible únicamente a través de la comprensión correcta del funcionamiento de la vida, y el afrontar las responsabilidades en su tiempo justo. Al fallar en hacer lo correcto en el momento oportuno se ha causado una herida que impedirá el logro de la felicidad auténtica, lícita y duradera. Ni la dureza ni el se...